martes, enero 10, 2017





Corazones

Mi corazón me ha dicho
Estoy  latiendo por ti
solo por ti

Los poetas dibujan corazones
Y creen que del amor
 dependen sus latidos
Pero no es cierto
El mío sólo late por mí no por ti
Y seguirá latiendo con su compás dos por cuatro
Tres por dos, seis por ocho
Mientras quiera

Puedes irte
Y entornar la puerta
Puedes irte
A ese país helado
A Cazar osos
Acariciar sirenas
Mi corazón no me deja
Decide quedarse aquí conmigo
Y eso me basta
No importa que te vayas
Me quedo aquí con la música
De sus latidos

Y eso me basta

jueves, julio 28, 2016

La nueva picaresca


La novela de Felipe Benítez Reyes se inscribe en la tradición de la novela picaresca española. Una picaresca que el autor trae con soltura a la modernidad y sabemos del tiempo en el que se inscribe la acción por la música, las modas, la  base de Rota, la corrupción política y moral, el alcohol, las drogas, , los bares (qué van cambiando de nombre como el personaje), el amor, el sexo y ante todo la mirada de extrañeza del héroe ( o antihéroe) que parece no cansarse nunca de asombrarse por el turbio discurrir de los acontecimientos. El personaje es camaleónico suplanta a otros, cambia de identidad todo dejándose llevar y con la finalidad de sobrevivir a la adversidad a la que desde bien pequeño le ha puesto cara y ojos. La moraleja podía ser: la vida es cómo es la tomas sin aspavientos o la dejas. En el tercer tramo , el protagonista parece que tiene por fin una vida estable pero la enfermedad  se lo lleva . Ante su fin inminente este pelirrojo al que el lector ya había atribuido al menos  siete vidas, escribe sus  memorias y entrega el manuscrito a un autor local que él admira. Este recurso cervantino del manuscrito encontrado dota a la novela de una doble perspectiva simulada y vuelve a inscribirla en la trayectoria de nuestros clásicos. La novela es divertida, inteligente, ecléctica, tierna. El estilo está cuidado y el lenguaje de  una riqueza y una solidez que rara vez se encuentran en nuestra literatura actual. Una novela que llega para instalarse entre las grandes y  que retoma la tradición para hacer un certero retrato de la sociedad española en las últimas décadas que tiene mucho que ver con aquella del Lazarillo o el Buscón.

lunes, junio 20, 2016




Yo he sido ya, antaño, muchacho y muchacha, un arbusto y un pájaro, escamoso pez del mar.

(Empédocles de Agrigento)

sábado, diciembre 19, 2015

Le sang et la neige

La neige et le sang

No insistas, no pisaré esa rosa .Ayer mismo la rosa carecía de pétalos y  espinas. Era sólo una rosa.

Ayer mismo , esa rosa apartada del camino se caía en el río .

 No recibo muchas rosas estos días ni recuerdo los días en que llovían las rosas en mi ventana, azules y amarillas, rojas y negras , moradas.

Ayer mismo, esa rosa no tenía fragancia, era sólo una rosa.

Poco a poco le fui poniendo nombres. Flor -le dije- flor tú nunca me abandonas. Y la rosa soltó un pétalo morado. Flor -le dije- te voy a llevar a ver el mar.


Viajamos hasta el mar y la rosa soltó  otro pétalo del color de la espuma. Las cosas no iban bien pero la rosa era ya parte de todos los océanos.

Flor, le dije- si sacas las espinas y me pincho mi sangre roja caerá sobre la nieve; ya ocurrió en otros tiempos. No hay nada inmaculado flor, nada tan blanco que no pueda mancharse-.

Flor ,le dije _te llevaré a ver mi grieta que sangra con mi dedo en la espina y volverás a ser rosa-.


No insistas no pisaré esa rosa. Si me la arrancas dejará de ser rosa para convertirse en una triste rosa perdida , en una rosa más que no tenía nombre, que no tenía pétalos, que no tenía espinas.

martes, diciembre 01, 2015

Dos inicios para dos mundos: García Márquez y Proust.




García Márquez en   el primer  párrafo de “Cien años de Soledad” nos presenta tanto el final, como el principio de su novela y señala cuál va a ser la dispositio. El protagonista está ante un pelotón de fusilamiento y sus últimos recuerdos le retrotraen a un Macondo mítico , fuera del tiempo y del espacio . Un lugar que acaba de nacer como el relato   “reciente” incipiente, balbuceante. El adjetivo “remota” que acompaña a tarde nos indica que ha transcurrido tiempo y que la novela nos va a llevar por ese tiempo que es como el rio que se precipita por piedras como “huevos prehistóricos”. El autor nos  indica cuál va  a ser el tempo narrativo que va desde el origen “al principio era  el verbo” y al principio estaba Macondo donde no había llegado el lenguaje y luego empieza la historia para poblarlo de palabras.  García Márquez en su papel de narrador elige un lugar que no existe, hasta que el novelista, lo señala con su dedo, mágicamente. Macondo existe gracias al verbo, a la historia, cuando aparecen los gitanos y van nombrando las cosas y el espacio y el tiempo se van contaminando de historia, de temporalidad y de humanidad. En este incipit tan poderoso conocemos cuáles son las intenciones del autor : crear un mundo desde la nada para irlo configurando como narrador  omnisciente, un deus ex machina a imagen y semejanza de su imaginación y de su capricho con el poder que le otorga la palabra.
De una novela épica pasamos al mundo interior de Proust, donde el yo y no la historia es el protagonista. En realidad no pasa nada. El autor se acuesta pronto; un hecho tan banal se reviste de gran complejidad al intervenir poderosamente  el mundo interior del personaje. El texto anterior señala el inicio y el final de la historia, sin embargo, aquí nos movemos  en un tiempo subjetivo que en el tiempo real objetivo equivale a una noche, una noche cualquiera. El autor se transporta en ese tiempo con el poder vívido de la literatura, ,  el autor  cree habitar en el tiempo de sus lecturas como el Quijote, para pasar  a la duermevela. tantas veces evocada por Machado, en la que se van borrando las fronteras entre la realidad y el sueño. Se alude a un viaje interior, una  métempsycose”, un viaje migratorio del espíritu que vive dos vidas, una primera imaginaria impulsada por sus lecturas y una  segunda real . El tiempo real dura lo que dura la luz de la vela, la transición de la luz de la vela a la oscuridad cuando ésa se extingue. Pero en ese tiempo el personaje ha vivido dos vidas y ha pasado de la luz a la oscuridad, de la vida al sueño cómo “une chose vraiment obscure” que quizás evoque a la muerte.