lunes, septiembre 29, 2008

Suegras


La suegra, ese personaje arquetípico de la cultura hispana se perfila siempre como amenazadora, intransigente y algo agresiva. Yo he pasado muchos años de mi vida sin esa sombra, que cuál espada de Damocles se cierne sobre mi cogote y la verdad es que la vida sin suegras es una vida dulce; una vida en la que no te sientes seriamente amenazado. De pronto sin comerlo ni beberlo, vuelvo a tener una especie de suegra que ha centrado en mi pobre persona humana todos los males del universo, me ve a mi (eso me pone) como la imagen misma de la lascivia el pecado y de la perdición. Esta imagen bastante simplista y maniquea de la existencia humana me colocaría en un cuadro del Bosco en el lugar en el que las figuras son impunemente devoradas por demonios o se retuercen en las hogueras y a ella la imagino angelicalmente colocada en el extremo superior vestida de azul celeste con una halo luminoso sobre su cardado peinado a los años 80. Sin duda hubiera preferido que esta aparición maléfica no se hubiera producido. Aunque me confieso platónica y creo en el mundo de los arquetipos hubiera querido tener una suegra como el lobito bueno de la canción de Paco Ibáñez y yo ser una alegre Caperucita progre que camina sin temor por el bosque.

jueves, septiembre 25, 2008

Platonismo


Se me nubla de vez en cuando un poquito la vida aunque luzca el sol, y me quieran y me pongo demasiado platónica confiando en el mundo de las Ideas y de los Arquetipos y veo que lo que me rodea está a años luz de esos ideales y me enfado como niña a la que engañan con mentiras y un día descubre que ya no existen las hadas ni los duendes ni los reyes magos que papá engaña a mamá y que mamá llora en el cuarto de baño. Y todo así ,quizás sería mejor no haber leído tanto para no confundirte, para no volar sobre el suelo y observar; no haber rezado tantos padrenuestros cuando niña ni haber creído en el demonio cuando el demonio lo tenemos todos dentro. En estos días me gustaría poder esconderme en la caverna para contemplar mis ideas reflejadas y poder meditar y pensar y no tener que vivir enajenada haciendo cosas de otros y para otros. O simplemente pensar y digerir que a estas alturas seguramente el amor es tarea imposible que siempre están los demás para fastidiar un poco y que el amor entero que se entrega por completo, el amor del caballero que mata a todos los dragones para llegar a su dama ese no existe, ni ha existido nunca porque había doncellas inalcanzables y caballeros valientes que se batían en los torneos y aún así nunca alcanzaban a su belle porque siempre había un padre enfadado con el caballero en cuestión que era eso un pobre caballero que sólo poseía un caballo y no satisfacía como se dice ahora las expectativas. Yo que no soy doncella inalcanzable pero sí que me confieso algo caballera me gustaría luchar por eso por un amor platónico ideal en el que las trabas se cortarán como cortó Alejandro Magno el nudo gordiano con un golpe de espada. Nada de andar desenredando el nudo, se corta de un tajo y se avanza victorioso.

lunes, agosto 04, 2008

El Balcón

Algunos lienzos del recuerdo tienen
luz de jardín y soledad de campo;
la placidez del sueño
en el paisaje familiar soñado.
Otros guardan las fiestas
de días aun lejanos;
figuritas sutiles
que pone un titerero en su retablo...
.....................................
Ante el balcón florido
está la cita de un amor amargo.
Brilla la tarde en el resol bermejo...
La hiedra efunde de los muros blancos...
A la revuelta de una calle en sombra,
un fantasma irrisorio besa un nardo.
Antonio Machado

Mi novio tiene un balcón con balcón y sin geranios a veces las raras veces que estoy en su casa y que él no está en la mía después de pasar una barrera de cajas y adolescentes malhumorados, nos asomamos al balcón y vemos pasar un poquito la vida a nuestros pies. Mi novio también tiene una vecina: una señora de las de antes con bata de cretona y perrito, una señora que se sienta a ver la tele en una mecedora con el perro al lado y que sale también a su balcón a fumar un cigarrito cuando aprieta el aburrimiento Mi novio viene de las afueras de la ciudad y de las brumas del norte y a menudo se deja invadir por la nostalgia de los paraísos perdidos. Si andamos en el balcón y se me pone un poco tristón le digo: no sería para tanto amor, mira hombre, anímate que ya sale a ladrarte el perrito de tu vecina. O le digo: mira las acacias qué hojas más bonitas o mira desde aquí casi se ven las torres KIO, pero a menudo el hombre anda perdido en sus nostalgias y ni ganas tiene de mirar tan lejos ni de apreciar el verde de los arbolitos de su calle. Y otras veces si salimos al balcón soy yo la que anda un poco enfurruñada reprochándole cosas o simplemente enfadada con el mundo que no deja de dar motivos para el pataleo. Entonces es él quien me dice palabras bonitas -mujer que te quiero mucho, mira que excelente ubicación tiene mi balconcito, no te enfades que no es para tanto rubia, mira que gracioso el perro de la vecina qué no tonta que ella no me está mirando, que es muy vieja y tiene hasta bigotes que sólo me gustas tú anda, mira que fresquito entra…

jueves, junio 12, 2008

La tristeza del pensamiento


Leo un libro sobre las causas de la tristeza la tristeza que según explica Steiner anida en el pensamiento y el pensamiento finalmente nos aísla del mundo ya que lo interpreta lo filtra y lo llena de tristeza. Se me ocurre que quizás sino pensáramos nos acercaríamos a modos de vida animal pero también seríamos más felices, inconscientes quizás nos limitaríamos al mundo de las sensaciones, del tacto, de la lluvia …de los besos que sólo sean besos y no besos llenos de tristeza y pesadumbre . El pensamiento piensa un beso y el beso deja de ser eso para convertirse en instrumento, en concepto. Una puede llegar a pensar que si besa y le besan existe una causa última, una razón, una explicación a algo tan simple cuasi animal como un beso. Y lo digo por mí que lo pienso y repienso todo y debo no pensar no dar vueltas a las cosas y no juzgar a los demás no emitir juicios de valor . Ser solo beso tu beso.

miércoles, febrero 13, 2008

Días tontos


Hoy que tengo el día tonto que se me ha metido la nube gris en el corazón y que a ratos parece que no voy a poder conmigo, que no me entiendo, yo que habitualmente no me permito que la melancolía se cuele entre mis pensamientos, hoy que me encuentro perdida entre los mismos papeles, entre las mismas cosas que no me agradan, pienso en tus ojos y repaso las letras de tu nombre y en nosotros y necesito tiempo de pensar y de soñar y de escribir y de amar y de reír/llorar y de desvariar a pleno pulmón de cantar las canciones de mi juventud, de preparar mi maleta llena de libros y pantalones vaqueros y salir al mar a coger conchas diminutas al amanecer, mientras las olas mojan suavemente los pies y de conversar con los míos que ya no están que no pueden estar y me siento extraña enajenada en esta vida de adulta mediocre que me agobia hasta lo indecible. Dar la mano de mis hijas mientras paseo por el Retiro, mientras me miran a los ojos o coger con ellas un tren que vaya al mar a cualquier mar y llegar y descalzarnos y ver como los rayos del sol refulgen en las aguas plateadas. Besarte hasta el cansancio en alguna cueva y esperar a que llegue la primavera de verdad envueltos en pieles de oso y luego salir al sol después de un largo sueño de amor y bañarnos en un gran lago salado

martes, enero 29, 2008

Locuras

Alguien a quién quiero a quién adoro me preguntaba el otro día si yo no estoy un poco loca, trastornada, ida, enajenada. Alguien que supongo que después de analizar distintas disidencias, manías, tristezas repentinas se preguntaba desde la political corretness si no se estaba liando con alguna representante de movimientos contraculturales, undergrounds, adicta en secreto a la psicodelia, practicante de hechizos y brujerías, votante de algún partido inexistente, desentendida del mundo. Y después de sorprenderme por la pregunta me di cuenta de que tal vez para huir de la tristeza, del tedio de la Tawdy Cheapness de Ezra Pound. Ribe se pone un poco estupenda y sueña sueños que no están en las revistas de colorín ni aparecen en los anuncios televisivos, y no trata ya de ser nada más que ella en esencia sin norte, en esencia rezando bastante a la virgen y en esencia sintiéndose estructuralmente perdida en un mundo que ella considera inhóspito pero que trata de disfrazar y llenar de amores como el suyo, de bellas palabras cuando se tercia y de pequeñas cosas que sí tienen sentido y que si le llenan de alegría el corazón como algunas flores, algunos besos en mitad de la noche y algunas bellas palabras que recibe y agradece.
Por eso Ribe desde su propia realidad llena de inseguridades, desde el pequeño mundo que habita no sabe si en efecto perdió algún tornillo en anteriores batallas pero que básicamente sus facultades mentales están en orden, como le están últimamente sus sentimientos sin por ello renunciar a sus desvaríos ni a tristezas que forman también parte de la vida de las pequeñas vidas que vivimos como átomos suspendidos en medio del universo.

viernes, diciembre 14, 2007

Ambiciones
Tener tiempo para pensar y no pensar
para estar y no estar
para verte a escondidas mientras duermes
agazapada en tu techo
como una polilla de luz
tiempo para amar y amar sin más
enredando las horas entretejiendo el tiempo
mirar la musaraña dorada por el rayo de luz
abrir el libro de los libros
y leer hasta que queden los ojos chiquitos y nublados

miércoles, septiembre 26, 2007

Maravillas


Subiendo por la calle, camino del trabajo, me encomiendo todas las mañanas al pasar por delante del Monasterio de Ntra Sra de las Maravillas porque maravilla me parece seguir todavía viva y de esta guisa haber conocido un caballero andante en mi madurez y tener algo de ilusión y brillo en los ojos después de tanto naufragio. Maravilla me parece estar sobreviviendo a mis muertos y maravilla me parece haber criado dos niñas preciosas como por arte de birlibirloque. Y sentirme viva aunque en muchas ocasiones aburrida o cansada y en esas es cuando recurro a los desvaríos a los sinsentidos y trato de no ver el dedo gordo que emerge de la chancla de mi compañera ni escuchar el ruido de su enorme transistor. Y me consuela pensar que cerca de aquí existe un lugar de silencio y oración en el que algunas mujeres santas huyen del tráfago del mundo y rezan por nosotros pobres ilusos en las manos de la vanidad y las dificultades diarias que ni tiempo tenemos de encontrarnos un poco con nuestros fantasmas y conversar con ellos o de poner un puchero lento al fuego que se haga despacito, sin tener que salir corriendo en esos transportes que se dice por aquí que vuelan abandonando nuestro propio ser en algún rincón de nuestras casa o dejando que nuestra alma se haga tan pequeñita que un día ni siquiera exista y se convierta en soplo, en aire en nada. De dejar que sea el tiempo el que nos abrume con su paso y no ser nosotros los que apresurados nos dejamos atrapar por sus exigencias.

jueves, agosto 02, 2007

Tregua

Era tu cuerpo de general germano desposeído de los dioses
cuando tras la campaña
yacías despreocupado entre odaliscas voluptuosas
cuando majestuoso alzabas tu copa
y ordenabas al esclavo otra más con gesto displicente
Había sido duro ese año de contiendas y sinsabores
eran momentos oscuros y nadie sabía que rumbo tomarían los acontecimientos
En el estupor de la noche sólo quedaba aquel rincón de paz
donde siempre estaba el pañuelo de seda para enjugar la lágrima que nadie advertiría
en la penumbra todas las debilidades parecían diluirse
y el aroma perfumado de las velas llenaba la estancia

Quedaban todavía otras batallas
pesaban los recuerdos como losas oprimiendo el corazón
pero en ese momento la dulzura de la noche entre caricias
parecía reparar de algún modo los muertos esparcidos por los campos de batalla
las noches atravesando los páramos y estepas

Por un instante vagamente miró con los ojos de un niño que sujeta una paloma entre las manos sorprendido al contacto de la piel blanca y suave como el arrullo

martes, julio 31, 2007

De puntillas


Por fin he encontrado a un hombre al que tengo que dar un beso de puntillas, elevándome ligeramente y levantando coquetamente la pierna izquierda y enamorada y cuarentona evoluciono por mi vida rendida, un tanto desbordada por las circunstancias y nadie debería notarlo pero se nota. En estas noches de verano en la gran ciudad en las que el asfalto quizás no es el mejor compañero pero donde de pronto encuentras la luna grande como un queso o discutes sobre las especies de árboles urbanas o explicas anécdotas de tu infancia adornadas y edulcoradas para atrapar como Sherezade al contrario ya sin los veinte años donde todo es cuerpo ahora tratando de agotar los recursos y donde quizás es más piel , más palabra , más sonrisa, más esfuerzo al fin y al cabo, más ilusión, sabiendo que no tienes ya toda la vida por delante, conociendo la soledad como yo la conozco, habiendo conocido la vida, de pronto te descubres riendo en medio de la noche. Sin angustia porque ya tocaste fondo en otras ocasiones, dejando que transcurran los momentos preciosos que valoras como pequeñas perlas que tuviste que sacar muy del fondo del océano, tratando de que no se noten en exceso el surco de otras lágrimas, las noches en vela, tratando de volver a ser un poco niña atolondrada, mujer entregada como la primera vez y rezando para que no sea nunca la última.

martes, junio 19, 2007

LA TEMPLANZA


En las complicadas y tediosas relaciones de oficina siempre surgen algunas complicaciones extrañas y yo siempre me siento ajena es decir alienada enajenada extrañada perpleja y últimamente ya aburrida de las rencillas y rumores de los oficinistas entre los que me encuentro. Mi posición en el mundo es neutra prácticamente podría un día dejar de existir y quizás nadie repararía en ello. Esta neutralidad me da la libertad del que no pierde ni gana ni tampoco nada con la corriente. Me acuerdo de Gregorio Samsa y muchas veces me siento escarabajo y otras hormiga trabajadora o araña tejiendo el hilo de Ariadna de mi propio destino. Sin embargo cuando estás ocupada en tus cosas te asalta el rumor, la maledicencia y a veces la injuria. Yo trato de zafarme se no inmiscuirme estoy aquí de casualidad. Aquí sólo represento a una de mis cartas favoritas del tarot la templanza que saca agua de una copa para verterla en otra y por último la vacía en un pozo. No me digas nada observa que mi rostro está cansado que comprendo todas las debilidades que hago míos todos los defectos. Pretendo que la rutina no me arrastre, pretendo seguir siendo sólo eso templanza, sólo eso nada y más. Veo como el mundo a mi alrededor se enaltece, se humilla, se retuerce, muestra su lado más oscuro. Observo el pasar de los días a través de esta pantalla y constantemente el reloj me recuerda que el tiempo de ser templanza es sólo eso tiempo y no importa malgastarlo por un puñado de monedas siempre y cuando no te alcance el tren de la ignominia.

miércoles, junio 06, 2007

Pregunta ¿De dónde viene la alegria?


¿De dónde viene la alegria?
la alegría no es mía ni tuya
ni de nadie
no me dieron un premio
ni un beso
ni dijeron has sido buena
hoy
la alegría era suya
iba por libre
a su manera
sin causa sin motivo
leí que San Ignacio
dice que la alegría es de Dios
no viene de las recompensas ni los números
ni siquiera se debe a complicadas explicaciones bioquímicas
la alegría viene así de pronto
con la brisa de la mañana
y estás solo
y sólo el viento
mueve tu ventana
pero hay alegría en tu corazón

jueves, mayo 31, 2007

El tren


Yo, para todo viaje
—siempre sobre la madera
de mi vagón de tercera—,
voy ligero de equipaje.
Si es de noche, porque no
acostumbro a dormir yo,
y de día, por mirar
los arbolitos pasar

Antonio Machado



Soñando se me han pasado los días e incluso los años, las primaveras, los veranos los otoños y las noches en vela velando para que los sueños fugitivos permanecieran un ratito más acariciando mi piel cada vez más marchita. Es tiempo de renacer, de primavera y he visto la jara florida desde la ventanilla del tren y a los terneros pacer junto a sus madres y los vencejos aletear llamando la atención de sus hembras. Pasa otro año y el tiempo va dejando la huella inexorable de su paso. Nada le detiene ni le frena es imposible decidir sobre él. Sin embargo viajando para encontrarme con el mar me sentía féliz imaginando caracolas y olas de plata al atardecer. Viajar en tren que es un acto machadiano hace que aprecies el tiempo del viaje que vayas observando exactamente como se transforma el paisaje a medida que avanza no ya tan morosamente como cuando Machado escribio su poema el tren.

viernes, mayo 18, 2007

Bailando con osos


Ese cuento que siempre quiero contarte mi niña de ricitos dorados y sonrisa limpia la sonrisa más limpia del mundo, mi niña que lloriquea cuando la tiro cuando la peino o que se ríe cuando me enfado. Ese cuento niña mía viene de un sueño que me he soñado esta noche cuando dormíamos en mi camota grande. Soñaba que teníamos que salir de viaje andando sobre la nieve y nos cansábamos pero también disfrutábamos del viaje. Andando, andando llegamos a una casa de piedra y tejado de tejas rojas y nos refugiábamos y teníamos comida y reíamos y había más gente. Desde esa casa aunque estábamos en lo alto de una montaña veíamos el mar y yo me veía dentro de una ola. De repente tú te ibas de esa casa a otra casa posiblemente voluntariamente no lo sé. Esa casa estaba cuesta abajo desde la nuestra, cuando me di cuenta que no estabas salí a buscarte corría pendiente abajo, iba feliz porque sabía que me iba a encontrar contigo. En la otra casa había perros (ya sabes el miedo que me da el bulldog suelto de la plaza) pero curiosamente era un perro de lanas un gos d´atura, un perro que me encanta y que no me da miedo nada más entrar me daba lametones y se reía, al llamar a la puerta me abrió un oso sonriendo, allí me encontré contigo y me sentí feliz. Al salir juntas de la casa vimos tres osos bañándose en una charca panza arriba riéndose esa imagen curiosamente no me asustó sino que liberó mis miedos y me hizo sentir bien. Tres enormes osos pardos partidos de risa bañándose en una charca jugando con el agua disfrutando ¿qué te parece ángel mío?

jueves, mayo 10, 2007

Dioses

La vida religiosa de una es un tanto extraña y al final una no sabe si es un interminable soliloquio con el propio mundo de los deseos. Y ese Dios que está al otro lado que imaginamos como un padre severo e intransigente siempre nos dice que nos hemos portado mal y que no merecemos el premio demandado. Dios que se lleva lo que queremos, Dios que aprieta pero no ahoga y aprieta, aprieta hasta casi la asfixia para soltar la mano luego. Dios que nos han dicho que no sabe de rencores y ante el cuál nos han enseñado a sentirnos culpables por todo hasta por llevar los calcetines retorcidos de niños o comer el chocolate prohibido y escondido en lo alto de las despensa. Las cosas como Dios manda, Dios manda llevar la camisa por dentro ser temeroso, no mostrar los propios deseos, dios no se si quiere ese mundo de frígidos mojigatos o ese otro Dios que ese que yo creo que no se si es el verdadero o es mi propio deseo, mi propia esperanza, mi propia luz, dios que no sé si nos quiere libres frente al mar o asustados frente al windows viendo como pasan los días y los años sin pronunciar palabras verdaderas sin tener amores verdaderos sin ser esos niños alocados de zapatos sucios y pelo alborotado que mi dios particular desea que seamos Felices.

lunes, enero 08, 2007

La Música de las Esferashttp://es.wikipedia.org/wiki/Morton_Feldman


Hace poco hablaba de pasada de Nietzsche que no es santo de mi devoción como son el mudejarillo, Teresa de Ávila o el profeta San Juan pero que es un suicida como lo fue también uno de mis pintores favoritos: Mark Rothko, que tiene una capilla en Texas a la que algún día peregrinaré devotamente. A Rothko, que andaba dormido en mi memoria me lo trajo un músico contemporáneo norteamericano: Morton Feldman. Músico al que escucho mucho últimamente y con el que aburro a propios y extraños ya que hace una música muy minimalista sin drama ni argumento que aspira a ser una suerte de música informalista. Morton como Rothko aspiraba a crear arte que se constituyera como verdad en sí mismo. No es preciso que la pintura tenga un argumento, un paisaje, una figura sino que puede ser color y un solo color como son los cuadros de este artista rojos intensos; cuadros que nos atraen a un mundo puro sin formas, sin argumentos ajenos a la realidad, a la historia, al tiempo sólo esencia. Sólo tratando de descifrar aquello indescifrable que ninguna palabra puede nombrar acaso Dios, Yahvé acaso nada, ni, nunca, no, no, no... acaso solo algunas vocales extraviadas, descatalagodas y perdidas como quejidos y lamentos aaaaaaaaaaaeeeeeoooooo que expresan el balbuceo de un niño o los primeros susurros en la mañana cuando todavía no somos capaces de construirnos de articular las palabras que como los relojes, los trajes y los zapatos nos aprisionan sin misericordia.
Y cómo las búsquedas y los itinerarios para llegar a nuestras Ítacas individuales a Feldman me lo trajo uno de los autores españoles contemporáneos que más gratamente me ha sorprendido Andrés Ibáñez en uno de sus artículos en el ABC de las letras. Y hete aquí que como siempre que realizo hallazgos, descubrimientos encuentro pequeños tesoros trazo itinerarios y coso mi particular colcha de retales, de patchwork donde cabe todo y donde todos los caminos llevan a Roma o a Constantinopla o al salvajemente destruido Bagdad escenario de las Mil y una Noches.
Lugares que nos sirven de locus amoenus en este mundo abrumado por la zafiedad y la sinrazón, pequeños islotes donde perderse en notas monocordes, arrítmicas parecidas al sonido mismo de nuestro cuerpo al respirar o al agua que en los cangilones de la noria cantaba el maestro Antonio Machado. Recuperar ese primer sonido, ese verbo que inició al principio la creación como reza el Evangelio de San Juan y tratar de volver al mundo del que venimos. Conocer quiénes somos, de dónde hemos sido arrojados, enajenados, aprisionados en la dichosa circunstancia y por un instante SER.

(Por cierto fui a un gran almacén a buscar un disco de este autor y por supuesto me preguntaron si era alguno de la nueva edición de Operación Triunfo)

jueves, diciembre 21, 2006

Navidad dulce Navidad


La navidad no llega nos arrolla con sus lucecitas y sus anuncios de bebidas espiritosas. La navidad no nos pregunta si tenemos cuerpo de villancico o de canto gregoriano nos aniquila con su presencia. No importa, es navidad y vacías el bolsillo y no sabes por qué y vas y saludas a la vecina con sonrisa especial plus ultra y lanzas alguna que otra propina aunque tu economía no sea precisamente la de un especulador inmobiliario. Le deseas a tu jefe lo mejor para el 2007 aunque no sea eso lo que piensas exactamente y sales a las calle y hordas de gente, algunos (los más entusiastas) con gorritos de Papá Noel con cuernos de reno invaden los centros comerciales. A los niños les bombardean con publicidad y catálogos de juguetes y luego transmiten a sus atribulados progenitores listas de la compra con referencia y el precio del juguete más IVA. La Navidad nos sorprende siempre algo beodos cantando el famoso villancico anglosajón “Bello over bell over beeelll bello ver bell only oneee” pandereta en mano y sonrisa bobalicona. La navidad se convierte en una gran bola plateada en la que precisamente se quedan fuera las cosas más importantes; la navidad es epifanía, misterio, invierno, lumbre, infancia, acebo … sin ruidos, ni anuncios publicitarios. A todos los blogueros os deseo una Navidad llena de misterio y cariño con pocas compras y una chispita de felicidad,

sábado, diciembre 09, 2006

¿Por qué tanto Nietzsche?


Quitarse la vida no es políticamente correcto nadie habla de ese tema todos volvemos la cara horrorizados cuando se pronuncia la palabra suicidio. Las familias tapan sus suicidios como tapan sus embarazos fuera del matrimonio, los herpes vaginales de sus retoños, las borracheras de la abuela o las visitas de los señores al cuarto de la sirvienta. Los suicidios no existen y a determinados niveles ni siquiera oficialmente, un accidente desgraciado no es lo mismo que un suicidio. Una vez suicidado, la familia sigue como si no hubiera pasado nada pero ha pasado ¿o no ha pasado? De lo que no se habla no pasa y siguen las vacaciones en la misma casa de la playa donde todo ocurrió y siguen llevándose las pieles en verano al frigorífico porque el calor las arruina y sirviendo las comidas en el jardín debajo del toldo blanco pero ya nada es igual. Y llega el día, la efeméride, el aniversario del suicidio y no se va a misa porque el cura de la familia tampoco reconoce la desgracia como no reconoce los matrimonios fuera de la iglesia que como todo lo que se sale de la norma lo achaca a la locura o a las drogas o las lecturas no recomendadas. El suicidio en una familia es una desgracia sorda pocas veces se habla del tema mejor no hablar del tema. Es una enfermedad, una tara que esperan no se propague y no la hereden los familiares y se evitan las conductas peligrosas y se sigue riendo y se sigue engañando a los demás. Seguimos felices retirando sus cubiertos de la mesa, retirando los retratos, rompiendo cartas y dejando desiertas las estanterías de sus libros. Seguimos adelante pero el día de autos algunos nos recluimos parapetados en los recuerdos y sacamos la caja donde guardamos todas las cosas maravillosas que vivimos con el suicida, porque señores bromas aparte, los suicidas suelen ser gente maravillosa que decide irse por su cuenta sin pedirnos permiso, dejando alguna explicación inconexa en un papel arrugado. Dejándonos el corazón destrozado, la cabeza confusa por ese abrazo que no dimos en el momento exacto por no saber que sin saber o quizás sabiendo que ese era su destino y que mientras fué allí estuvo luminoso como un ángel y que seguro que descansa junto a ellos por mucho que les pese a los curas y algunos beatos mojigatos y pazguatos.

recuerdos dos


Caminar por la Vía Augusta discutiendo quien iba a ganar la guerra fría yo defendiendo a los rusos y tú a los americanos mientras parábamos en aquel descampado para ver si encontrábamos algún cadáver pues siempre decidimos que aquel lugar era el propicio para cometer algún asesinato. Tú querías ser científico y adivino jugar con los planetas a tu antojo y adivinar el futuro. Yo soñaba con ser una gran escritora o santa o monja de clausura de las que cantan sin parar y hacen buñuelos, bordan y copian manuscritos del latín con letras miniadas en azul y oro. El camino que se hacía interminable mientras a mí todavía se me retorcían los calcetines o las medias y tapaba mi cuerpo con la carpeta adornada con el símbolo de la paz. Si había suerte y muchas veces la había te invitaba a casa a estudiar y merendar y pasábamos la tarde con las discusiones más peregrinas Te reías de mis posters de palomas y de mi guitarra con las canciones protesta y de mis jerseis enormes con zapatos viejos y jeans deshilachados. Mientras adoptabas el aire de un pequeño burgués de pantalón de pinzas y polo de cocodrilo. No nos poníamos de acuerdo pero me declarabas tu amor cada cinco minutos y yo nunca terminaba de acceder a tu propuesta. Nunca hacías los deberes y yo después aplicada cuando te habías marchado sacaba mis cuadernos y terminaba la traducción de latín o estudiaba las etapas de la Reconquista.

martes, diciembre 05, 2006

Recuerdos

Estos días he vivido con un recuerdo que me ha devuelto un poco al puro desvarío que es mi estado de máximo felicidad. Algún día me quisieron de verdad y con las manos vacías sin pedir nada a cambio. Algún día alguien al que tengo conservado en mi memoria me regalaba sus sueños por escrito y me pronosticaba que las estrellas siempre iban a estar de mi parte. Hace ya algún tiempo alguien me construyó un barco pirata miniatura para meter en una pecera con siete peces uno para cada día de la semana. Los peces murieron enfermos a causa del pegamento y ello ocasionó que mis lágrimas como las de Alicia llenarán mi habitación y que yo saliera navegando como un pez en el barco velero con mi capitán a bordo. Alguien tenía una casa junto al mar con un bosque encantado y una gata que sólo comía corazones crudos y se llamaba Luna. Alguien se me presenta en sueños de vez en cuando y se ríe de verme tan mayor y tan seria como si a él por un pacto con su gato se le hubiera detenido el tiempo. Entonces vuelvo a ser una soñadora despreocupada más allá de la cordura de las facturas pagadas y los entresijos del windows y pienso que no hay tanta diferencia entre aquella casi niña que recogía conchas al amanecer y la que hoy trabaja gris en una oficina gris pero enreda con las letras algún que otro desvarío. Entonces oigo otra vez ese mar y siento el ronroneo de Luna pidiendo un trocito de mi crudo corazón mientras ordeno junto a la chimenea las conchas recogidas a la primera luz del alba.