martes, septiembre 01, 2026

La sangre del padre


 La sangre del padre es una novela épica, una novela colosal en plena posmodernidad. Los valores del Mundo Antiguo se muestran con nitidez aunque aparecen también las debilidades humanas que son las mismas que las de  hoy. El autor nos muestra un personaje que se mueve entre el mito y una humanidad desbordante. Un personaje desmesurado, excesivo. Como en las antiguas epopeyas Alejandro se muestra a la vez cruel y compasivo, tirano y atento a sus súbditos, receptivo a los consejos de sus hetairoi. El autor trata de presentarlo como se presentan los héroes del Mundo Antiguo en los grandes textos épicos. Un personaje que responde como un Rey y un héroe se supone que debe responder. Actúa de acuerdo con un patrón preconcebido según los ritos y los modelos de la época antigua. 

A la vez y ahí se aparta el autor de los cánones de los textos antiguos, el personaje tiene una dimensión psicológica. El personaje es un joven que huye hasta los confines del mundo huyendo de su madre Olimpia. Olimpia es una mujer posesiva, autoritaria con la que comparte el lecho. Alejandro y en eso vemos  rasgos de las novelas artúricas sale de su casa como Perzeval montado en su caballo Bucéfalo. La diferencia es que no está solo le acompañan sus amigos, sus hetairoi y un gran ejército que pretende liberar al Imperio Aqueménida de la tiranía de Dario III.Una vez conseguido el objetivo, Alejandro no se conforma y emprende una viaje sin retorno hasta el océano índico. Alejandro no quiere volver y no volverá nunca a su hogar en Macedonia. Es antes que un Rey un viajero y un guerrero indómito.

Las peripecias del camino, las batallas, el desierto, la sed el hambre y la muerte son el peaje del camino hasta el mar exterior. Alejandro volverá de este periplo en un pesado catafalco que sus hombres arrastran penosamente hasta Menfis en Egipto. Descansará en una pirámide como un faraón sin volver a sus orígenes.

Es una gran novela, una novela épica en pleno siglo XXI.Por alguna razón, quizás cansada del relativismo, la fragmentación de la realidad las falsas imágenes del mundo virtual necesitaba leer algo con una historia tan rotunda, tan mágica.

Es un gran libro, un libro de un gran viaje como el de Ulises que no quería volver junto a Penélope. Como dice LLuis Llach en su canción basada en los textos de Kavafis “Quan surts per fer el vitage cap a Itaca, has de pregar que el comí sigui largo ple d´aventures

Ple de coneixences” ( Cuando sales a hacer el viaje hasta Itaca, Debes rezar para que el camino sea largo, lleno de aventuras y de descubrimientos)

No se lo pierdan,

 








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